En nuestro repaso a los socios que componen la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE) visitamos hoy a la empresa Laboreo de Conservación, situada en Córdoba y especializada en grano ecológico tanto para alimentación humana como animal. Emilio Navarro, su gerente, nos comenta la evolución de la empresa y las características de este complejo y específico nicho de mercado.

La empresa Laboreo de Conservación S.A. nació hace casi 25 años, allá por el 1996, con el objetivo de gestionar fincas agrícolas, ganaderas y cinegéticas y para consulting agrario. Dos años después,  en 1998 comenzarón una nueva actividad creando el área de intermediación de operaciones de cereales y otros granos, tipo “bróker”. Pero un año más tarde, a finales de 1999, los responsables de la compañía decidieron dejar de ser “brokers” y pasar a ser “traders”, a comprar y vender en firme, aunque no tenían todavía instalaciones propias y se tenían que apoyar en instalaciones en los puertos, en instalaciones de empresas participadas y otras con las que se cerraron acuerdos de colaboración.

En esos años, la empresa se estuvo dedicando básicamente al grano “Food”, para alimentación humana, y de forma residual al grano para “Feed”, con destino a piensos para alimentación animal. Como nos comenta Emilio Navarro, gerente de la empresa: “Nuestro negocio FOOD en los comienzos de la compañía se basaba en granos de alta calidad, muy específicos, de alto valor, como materia prima para fabricantes de harinas  y sémolas de alta calidad, para fabricantes de cereales para el desayuno, y con muchos clientes extranjeros, pues ya comenzamos a exportar a varios países europeos. Poco a poco el negocio del trading de cereales y otros granos fue creciendo y se estancaron las líneas de negocio de gestión de fincas y consulting, aunque dichas líneas de negocio nunca desaparecieron y continúan activas hoy”.

Sin embargo, la crisis de materias primas de 2007 fue muy dura y casi se lleva por delante la empresa, por lo que hubo que replantearse el negocios: “La crisis casi nos hace desaparecer y decidimos reinventarnos y replantear todo el negocio, entrando en el comercio de granos ecológicos con origen España, sobre todo con enfoque para exportación a países europeos. Ya llevamos casi 14 años trabajando con granos ecológicos, los cuales representan hoy día más del 80% de nuestra facturación, la cual fue de unos 25 millones de euros en 2019. Hoy día podemos decir que somos unos de los mayores “traders” de granos ecológicos de la UE”, nos confirma Emilio Navarro.

En la actualidad, Laboreo de Conservación cuenta con un equipo de diez personas trabajando directamente para la empresa, con instalaciones de almacenamiento de granos ecológicos en Fuente Palmera (Córdoba), y trabaja codo con codo con empresas participadas y externas con convenios de colaboración, con más de diez puntos de almacenamiento por toda España y tres instalaciones para la limpieza de granos ecológicos.

El grano ecológico, un segmento muy especializado y controlado

Para Emilio Navarro la crisis de 2007 fue terrible y eso hace que tengas que reaccionar y buscar un nicho de mercado donde puedas especializarte: “en esos momentos tratábamos de evolucionar hacia mercancías muy específicas, de alto valor añadido y muy difíciles de trabajar y almacenar, con múltiples auditorías de organismos de control y clientes. Era un nicho de mercado poco trabajado en España y pensamos que podría ir avanzando en volúmenes de proveedores y clientes en el futuro, y así ha sido”.

El segmento del grano ecológico exige un gran control de trazabilidad; una inversión alta en equipos de limpieza de granos; en almacenamientos específicos como los silo  bags; también en el control de insectos en almacenes plastificados (pre-limpias, aplicaciones con nitrógeno, etc.); así como en un equipo de personas bien preparadas y entrenadas continuamente en seguridad alimentaria y en control de documentación para evitar todo tipo de problemas que, al final, siempre surgen.

El ecológico es un segmento de mercado donde las barreras burocráticas, las inspecciones y el control son constantes en el negocio del ecológico, por lo que la empresa Laboreo de Conservación S.S. cuenta con los certificados en ISO22000 y en GTP desde 2010 para sus sistemas de control.

Desde el punto de vista de la oferta y la demanda de grano ecológico, Emilio Navarro nos comenta la situación del mercado: “La oferta de grano ecológico es más que suficiente, muchas veces supera con creces a la demanda, por lo que muchos granos ecológicos acaban vendiéndose al mercado convencional, un verdadero drama para los productores. Nuestros granos ecológicos son todos de origen nacional y la importación es nuestra competencia para los clientes nacionales consumidores de granos ecológicos, los cuales suelen no apreciar el origen España de lo que compran, ya que pesa mucho más el precio”.

Laboreo de Conservación S.A. tiene proveedores por toda España, sobre todo en la zona Centro, Sur y Aragón, que son las zonas donde se concentra más la producción de granos ecológicos. Los países con los que compiten en granos ecológicos, sobre todo en granos eco FEED, son los del entorno del Mar Negro (Ukrania, Rusia, Kazajistan, Rumanía, Bulgaria, Turquía, etc.) y los del Mar Báltico (Bielorrusia, Lituania, Letonia y Estonia), todos los cuales son muy agresivos en precios para entrar en nuestro mercado.

Demanda creciente en Europa parada por el COVID-19

En cuanto a la demanda de ecológico, Emilio Navarro nos cuenta que era un mercado creciente hasta este año, donde la pandemia mundial está trastocándolo todo: “Los países con fuerte demanda de granos eco son los del centro y norte de Europa, como Reino Unido y algunos Países Nórdicos. Pero el COVID-19 ha afectado negativamente a las ventas de productos eco en todo el mundo, también en Europa, aunque parece haber ciertos signos de recuperación. La demanda de granos eco hasta finales del primer trimestre de 2020 ha crecido de manera exponencial y esperemos que se recupere pronto una vez pasemos la crisis sanitaria actual”.

Desde el punto de vista del mercado nacional, la situación es compleja: “En España producimos 10 veces más granos ecológicos de los que consumimos, de ahí que o se exporte o se destine al mercado convencional. Muchos de los consumidores nacionales de granos eco destinan sus productos finales a la exportación, aunque  esperamos que eso vaya cambiando con el tiempo. El consumo en España de productos ecológicos va creciendo, pero aún estamos muy lejos de países como Francia, Alemania, Suiza, BENELUX, Suecia, Finlandia, Dinamarca o Austria, líderes en consumo de productos eco en Europa. La concienciación del consumidor de los beneficios de los productos eco es cada vez mayor, pero en estos momentos el poder adquisitivo no acompaña en nuestro país, de ahí que las ventas estén estancadas durante 2020”, nos comenta Emilio Navarro.

De cualquier forma, desde Laboreo de Conservación creen que los hábitos saludables y la concienciación de muchos consumidores por la sostenibilidad del planeta va a favor de este nicho de mercado y que el futuro será positivo : “Los consumidores valoran cada vez más los productos naturales, cultivados sin productos de síntesis, elaborados sin aditivos artificiales, mucho más sanos que los productos convencionales, aunque más caros. También se está valorando ya la agricultura y ganadería ecológicas, como preservantes del medio ambiente y de la biodiversidad natural, las producciones de cercanía, nacionales, regionales y locales, los mercados de proximidad. Todo apunta hacia un futuro prometedor de todo lo ecológico, incluyendo la producción y el comercio de granos eco, con un crecimiento sostenido y sostenible. Esperamos que así sea”, asegura Emilio Navarro para finalizar.