A través de herramientas, que se sirven de la IA (Inteligencia Artificial) o las imágenes por satélite, se consigue un sistema de riego personalizado con prescripciones para cada parcela.
El ahorro de recursos hoy en día es una prioridad del sector agro-industrial. No solo por la reducción de costo que ello implica, sino también debido a motivos medioambientales. Ahora, la fertilización, el riego o la simienza se hace de una manera focalizada, para poder minimizar el gasto. Para eso se están desarrollando interesantes tecnologías, que nos ayudan a ahorrar recursos naturales, con el correspondiente beneficio económico. En el fondo, de lo que hablamos es de ser eficientes: menos gasto y mayor producción.
Para impulsar el desarrollo digital del sector agropecuario debemos asumir que las tecnologías específicamente diseñadas para el campo son ya una realidad. No olvidemos que el sector primario en nuestro país supone nada menos que un 11% del PIB. Por eso, la implantación de nuevas herramientas digitales que nos permitan trabajar con precisión va a suponer un gran ahorro.
Es el caso de tecnologías personalizadas para los agricultores como Variable Rain o Talking Fields(desarrolladas por Sembralia, la plataforma digital de Cefetra) que ya permita a los agricultores aplicar la agricultura de precisión a bajo coste. Se trata de un proyecto pionero en monitorización de riego y rendimiento agrícola, gracias a la última tecnología desarrollada por Cefetra. La clave de Variable Rain o Talking Fields es que son programas innovadores pero también muy accesibles, de manera que se está democratizando la tecnología.
Tecnología que ahorra recursos naturales (agua y energía)
A la ahora de ahorrar agua, las recomendaciones de riego Variable Rain son especialmente importantes para los agricultores de nuestro país. Estas nuevas tecnologías se basan en un modelo predictivo de las necesidades hídricas del cultivo. Variable Rain cuenta con una monitorización y evolución de su estado mediante la misma tecnología que la de los sensores montados en tractores.

A través de herramientas digitales (sensores de campo) se consigue un sistema de riego personalizado con prescripciones por parcela. Se trata de una serie de herramientas interconectadas vía satélite, que mediante inteligencia artificial logran un sistema personalizado de prescripción de riego. Este método se desarrolla para cada hectárea, para cada parcela, y se basa en una red de sensores que combinados con imágenes por satélite consiguen monitorizar el cultivo, minuto a minuto. Gracias a una nueva generación de instrumentos de teledetección (los sensores de los que hablamos) y los mapas de prescripción inteligentes, somos capaces de responder con agilidad a las necesidades de los agricultores de nuestro país. En definitiva, logramos racionalizar el consumo del agua, lo que evidentemente nos ayuda a ahorrar (y a nivel de sostenibilidad evitamos el despilfarro de recursos naturales).
Esta es solo una pincelada de todo lo que se puede conseguir a través de herramientas digitales: una gestión inteligente del regadío, para maximizar los recursos hídricos y energéticos.