No hay duda de que los mercados han visto un turbulento trayecto en los últimos días, las razones son derivadas de la lógica del pánico y el temor a lo desconocido. Los participantes de mercado tienden a operar neutralizando exposiciones en relación inversa a lo desconocido y eso en ocasiones se consigue liquidando posturas, y acudiendo a mercados que son en absoluto considerados vuelos a la seguridad.
Normalmente los activos clásicos de refugio temporal son divisas fuertes, metales preciosos, bonos de tesorerías sólidas y algunas acciones que en proporción a su valor se encuentras baratas, esto lógicamente entre muchas otras categorías. De momento, el agitado movimiento de incertidumbre en los mercados se ha manifestado fuertemente en los índices de volatilidad (VIX) que han crecido mientras el miedo domina, sin embargo, lo anterior sucede de largo plazo solo cuando sabemos quién está pilotando… y en esta ocasión, solo sabemos que alguien pilota por que todo se mueve, pero no reconocemos al piloto.
¿A qué me refiero con todo lo anterior? Bueno pues es evidente que la acción de precios y cotizaciones están en manos de los algoritmos que reconocen valor relativo en activos que obedecen a las mejores historias fundamentales a la vista, las acciones de liquidación han sido muy violentas en lo financiero, pero no generalizadas, el tema del COVID19 realmente está generando conmoción, las cadenas de suministro se están alterando, los patrones de consumo se están modificando de corto plazo y la demanda en todo su contexto se está conteniendo.
Partiendo de lo anterior tenemos que ser claros en dos posibles rutas de acción, ambas de pronóstico reservado. La primera tiene que ver con lo peor de un escenario pandémico, que honestamente imaginarias y no queremos entretener, dejemos esta posibilidad simplemente mencionada y nos concentramos en la segunda que sin afán de hacerla simple, la definiremos como el re-surtimiento de la cadena de abasto, esperemos ver que las fabricas retomen su ritmo productivo y que China empiece a usar los inventarios de materia prima que en muchas instalaciones están al borde de capacidad, una vez que se ponga en marcha el sistema productivo en China, el resto empezara a engranar y conectar productos pendientes de entrego.
Hemos visto una fuerte caída en los consumos energéticos, la OPEP ha llamado a cortar producción para tratar de influir en el precio, sin embargo, parece que los esfuerzos de la OPEP son cada vez más estériles una vez que la producción norteamericana aparece en cada rally, pero como diría mi abuela, esa es otra historia, de momento nos queremos concentrar en las inmediatas que tocan el mundo de los granos y de ello diremos que China y el mes de marzo marcan la crecida en las expectativas de abasto y compra desde Estados Unidos, el famoso acuerdo fase 1 tendrá que empezar a producir facturas, hemos visto ya algunos esbozos en sorgo y te podrás imaginar que se espera con ansiedad que venga una catarata de compra de cárnicos, soya, y maíz hecho etanol o DDGS, China tendrá que honrar sus compromisos importadores vía OMC, ese tema me parece que será de poca participación norteamericana pero el resto debe ser algo que al menos intente dinamizar un poco los precios en Chicago.
En este juego de oferta y demanda, si bien pudiésemos adjudicar movilidad entre China y los norteamericanos, es importante destacar que Sudamérica tiene una historia que contar, y dos crónicas que detallar. La primera tiene que ver con Brasil. Los cariocas va n por un récord indiscutible, grandes producciones de soya están básicamente garantizadas, la cifra se afilara más adelante, de momento pensar en 125 millones de toneladas parece fácil de justificar, vendrá también una grande de maíz, este maíz cae en tiempos tardíos del verano y se conectara también con Ucrania, del lado argentino, la verdad es que todo mal y de malas, de momento se empiezan a recortar pronósticos productivos por efectos climáticos, y si eso no es trágico, lo que sucede en el espacio social y político es de terror para quien se dedica al campo. Argentina necesita certeza, y eso realmente escasea en estos momentos.
Cerremos este tema destacando que el agente líder de consumo, llámese China, ha sido lastimado por un par de atrocidades, en primera línea el tema de la peste porcina y ahora el tema del corona virus que aún es una historia en evolución y de pronóstico reservado, de momento los mercados agrícolas intentan mostrar algún sentido de fuerza, alrededor del tratado fase uno mayormente, que representa una oportunidad de reactivación económica, sin embargo, para ser realistas un contagio debe ser contenido en primera línea para poder ser combatido después, y de momento una cosa no está alineada con la otra, la demanda hace huecos, los productores del mundo intentan llenar líneas de abasto, y en el inter la acción de los algoritmos desconciertan e inquietan.
No olvides que en algún momento los inventarios disponibles mandaran en este juego de precios y una vez que estemos en ellos, el ejercicio recomendado como siempre no será la búsqueda del precio, sino el amarre de márgenes.
Antonio Ochoa, R. J. O’Brien & Associates
