PPNor es una empresa comercializadora que gestiona unas 100.000 toneladas de mercancía al año y dispone de una gama de 50 productos diferentes, entre materias primas y aditivos para el sector de la alimentación animal. Certificada según las normas GMP+FSA, IFS bróker e ISO 9001:2015, forma parte del grupo GOF, corporación familiar que opera, además, en los sectores de la logística portuaria y las nuevas tecnologías de la información. Toni Adsuara, director de PPNor, explica la trayectoria y el valor diferencial de la compañía.

PPNor comenzó su actividad como agente comercial bajo la marca Representaciones Gómez. A principios de los 70 pasó a ser ‘principal’, ya bajo la razón social Pulpas y Piensos del Norte, hasta transformarse en la actual PPNor. La empresa cuenta con un equipo joven, integrado por 8 personas. Forma parte del Grupo GOF, compañía perteneciente a la familia Gómez Bueno, que ha ido creciendo y diversificándose en los sectores de la logística portuaria y las nuevas tecnologías, a partir de la actividad original de PPNor. Según explica el director de la empresa, Toni Adsuara, esta estructura permite al equipo centrarse en las operaciones ‘core’ del negocio, ya que todos los servicios de soporte están apoyados por el grupo: los servicios informáticos, cada día más importantes en el sector, los financieros, la prevención de riesgos o el almacenaje, carga y descarga de mercancía. “De este modo podemos centrarnos casi exclusivamente en la parte más operativa del negocio: la compra y venta de los productos que comercializamos y la atención y servicio al cliente”, señala Adsuara.

PPNor gestiona unas 100.000 toneladas de mercancía al año y dispone de una gama de 50 productos diferentes, entre materias primas y aditivos para el sector de la alimentación animal. “Como empresa comercializadora estamos explorando continuamente los mercados, tratando de visualizar qué productos son los que los clientes pueden demandar y tratando de darles soluciones personalizadas”, señala el director.

El ‘core business’ de la empresa son las materias primas, sobre todo la harina de soja, la colza y el maíz, que son los principales productos que aparecen en la formulación de los piensos. La empresa puede actuar como importadora o comprar en puerto o a productores nacionales, garantizando siempre la calidad del producto. En este sentido, PPNor está certificada según las normas GMP+FSA, IFS bróker e ISO 9001:2015, sellos que le dan un valor añadido a sus productos porque evidencian que cumplen con una serie de requisitos que van más allá de lo que puede marcar la ley. “Hoy el consumidor final tiene mucha información a su disposición y más que nunca el sector tiene que ser transparente con lo que ocurre”, explica Toni Adsuara. “Los sistemas de alerta temprana nos permiten detectar y corregir cualquier eventualidad y subsanarla en la medida de lo posible. Auditamos a nuestros proveedores con la finalidad de mejorar todos, porque la mejora constante nos hace ser más competitivos en el mercado”.

Dentro del portfolio de PPNor, se han ido introduciendo los últimos años diferentes productos con la finalidad de diversificar y cubrir una demanda que también es cambiante. “Cada día más el consumidor busca productos que cumplan con una serie de valores, como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero medibles a través de la huella de carbono que tiene la carne o la leche que están comprando, o que los alimentos que comen los animales sean saludables también. En esta línea es en la que PPNOR se está enfocando, diversificando e incorporando nuevos productos”, añade Adsuara. En los últimos años, la empresa ha incorporado más de 30 nuevas referencias que se adaptan a las necesidades de los clientes. Unade las línea más recientes es la de los productos ecológicos, de acuerdo con una tendencia de consumo. El crecimiento que ha experimentado en los últimos años este sector ha posicionado a PPNor como un proveedor solvente de materias primas para la alimentación animal en ecológico.

“No se trata de vender solamente, somos conscientes de que cada día tenemos que aportar más valor en lo que ofrecemos, y el precio no es el único valor que una empresa como PPNOR puede ofrecer”, argumenta el directivo. “No podemos competir con multinacionales que mueven mucho más producto que nosotros, o de fabricantes que tienen el producto. Tratamos de ofrecer a los clientes un servicio técnico propio para que pueda aprovechar al máximo las materias primas y los aditivos que les entregamos”.

En este sentido, la empresa está introduciendo productos en el mercado con importantes propiedades y beneficios, que requieren cierta pedagogía para ser incorporados en las dietas. Un ejemplo es un tipo de nitrógeno no proteico que sustituye parcialmente el aporte de soja o colza o nuestra fuente proteica en el pienso. Orientado a rumiantes, permite un ahorro importante porque permite eliminar de la fórmula hasta 750 gramos de soja al día, lo que supone una ventaja competitiva a la vista los precios alcanzados por esta materia prima. “Consideramos que este servicio de ayuda en la formulación o en la mejora y competitividad de los clientes es una valor que nos puede diferenciar de otras compañías que se dedican exclusivamente a la venta de mercancía”, subraya Toni Adsuara.

PPNOR trabaja principalmente en la zona norte y en el levante, donde se encuentran la mayor parte de susclientes. En el inicio de la pandemia vivió un repunte de pedidos que se produjo debido a los miedos de abastecimiento, y posteriormente hubo una bajada para regularizar los stocks. A partir de ahí, el sector ha sufrido una subida en los precios de la mayoría de productos.

La empresa supo adaptarse de forma ágil y eficiente ala nueva situación: una semana antes de que se decretara el estado de alarma aplicó el teletrabajo. “Fue una decisión que trataba de protegernos como empresa y a los trabajadores. Al ser una empresa pequeña, cada pieza es fundamental, y en un momento de incertidumbre buscamos en la medida de lo posible garantizar el servicio a los clientes”, explica Adsuara. “Esto fue posible por la inversión que la empresa venía realizando desde hace tiempo en el área informática y sobre todo por la implicación de todos los trabajadores, que que se adaptaron de la noche a la mañana a una nueva situación. Muchos de nuestros clientes no se dieron ni cuenta”.

En relación con las perspectivas del sector, el director de PPNor se muestra optimista: “España es un país productor de alimentos y somos exportadores de muchos productos. Creo que es un sector competitivo, con productos de calidad y que además la marca ‘España’ es reconocida en muchos países del mundo, de manera que creo que nuestro sector va a seguir creciendo y va a seguir abasteciendo tanto al mercado interno, a los turistas que vendrán y determinados sectores de exportación que buscan los productos de España.

En su opinión, la administración debe hacer una lectura de cómo es el sector actualmente y qué necesita en un futuro para seguir ser competitivo: “No podemos tener políticas que se implantaron en los años 80, porque el sector ha evolucionado muchísimo en estos 40 años. Las ayudas de la administración no pueden estar orientadas a explotaciones de los años 80. La tecnología es una realidad en nuestras vidas cotidianas, pero en el sector primario no ha entrado de la misma forma”. Según Adsuara, la administración debe apoyar e impulsar la tecnología “porque nos hará ser más competitivos en un mercado cada día más globalizado”: “Somos conscientes de que los costes que manejan otros países son más bajos y por tanto hay un riesgo de que puedan entrar productos finales más económicos, o que no lleguemos a ciertos mercados por precio. Pero no debemos olvidar que el sector primario es una forma de fijar a la población en los entornos rurales, población joven que tiene unas necesidades diferentes a las que había hace 40 años”, concluye.